sábado, 20 de julio de 2019

SÁBADO - VOCABULARIO ACTUAL ("My bad!")


- "My bad!" ... ("¡Culpa mía!")
Pronunciación: /maɪ bæd/
Cuando uno comete un error (“mistake”) o hace algo malo tiene dos opciones. La primera sería echarle la culpa a (“to put the blame on”) otra persona a la que convertiremos en la cabeza de turco (“scapegoat”) que acabará pagando el pato mientras nosotros nos vamos de rositas (“to go scot-free”). Cuando el error sucede en ambiente de pareja podemos caer en la trampa de iniciar una discusión en la que nos echemos la culpa mutuamente, cosa que en inglés se conoce como “to play the blame game”, que son esas discusiones en las que acabamos diciéndonos cosas terribles que luego lamentaremos.
La opción más honrosa, sin duda, es aceptar la culpa y pedir disculpas (“to apologize”) aunque eso suponga que nos caiga la del pulpo. Lo bueno de esta opción es que acabaremos con la conciencia tranquila (“to have a clean / clear conscience”). Para hacerlo lo normal es usar expresiones como “Sorry, it’s my fault”, que sería la que estudiaríamos en cualquier academia, y “My bad!”, que se usa principalmente en inglés americano para aceptar que estábamos equivocados o que somos los culpables de una situación. Es una expresión que implica que estamos arrepentidos de lo hecho, aunque por lo general lo oiremos en medio de discusiones en las que uno se cansa de que el otro le eche la culpa y por eso opta por asumir la culpa a ver si le perdonan y le dejan vivir en paz de una vez.
Ejemplo de uso: “Sorry, I lost your CD. My bad!" (“Lo siento, perdí tu CD. ¡Culpa mía!”)


viernes, 19 de julio de 2019

VIERNES - BUSINESS ENGLISH ("Mutual fund")


- "Mutual fund" ... ("Fondo mutualista")
Pronunciación: /ˈmjuːtjʊəl fʌnd/
Cuando nuestros abuelos querían ahorrar (“to save”) dinero lo que hacían era esconder sus ahorros (“savings”) bajo el colchón o bajo un ladrillo suelto en el pasillo de casa. Con los años la cosa cambió y la gente empezó a meter su dinero en el banco en depósitos a plazo fijo (“time deposits”) o incluso en planes de pensiones (“pension schemes”) para ver si su dinero crecía. Solo los muy osados se atrevían a invertir en bolsa (“the stock market”) ante el riesgo de acabar perdiéndolo todo.
La fórmula alternativa para maximizar las ganancias y minimizar las posibilidades de acabar arruinado es el de invertir en un fondo mutualista (“mutual fund”), que básicamente consiste en que varias personas dejan su dinero a un experto que invertirá en un montón de empresas distintas de tal modo que difícilmente van a bajar en bolsa todas ellas al mismo tiempo, y por eso lo normal es que a largo plazo lleguen a producir beneficios. Por explicarlo con una imagen más visual, el “mutual fund” es como una cesta en la que un experto mete acciones de empresas muy distintas y otros elementos de inversión esperando que en algún momento cante la rana y produzca beneficios. Los particulares lo que hacen es darle dinero a ese experto para que meta cosas en la cesta y a cambio compartir las ganancias.
Ejemplo de uso: “We suggested that the client invest in a mutual fund because he mentioned diversification being an important consideration for himself.” (“Sugerimos que el cliente invirtiera en un fondo mutualista porque mencionó que la diversificación era un factor importante para él.”)